Realidad Aumentada del Sr. Consultor Senior (cuento)

Prólogo


La serie de historias "Sr. Consultor Senior" comenc√© a publicar hace mucho tiempo, y anteriormente solo amigos y colegas pod√≠an leerla. Esta es la primera publicaci√≥n de una de las historias del ciclo sobre un recurso p√ļblico, y en general mi primera publicaci√≥n sobre Habr√© (no juzgue estrictamente).

Prologo


La segunda mitad de los a√Īos 10 estuvo marcada por el r√°pido desarrollo de tecnolog√≠as de realidad virtual y aumentada. Muchas compa√Ī√≠as lanzaron simult√°neamente gafas de realidad virtual, cascos de realidad virtual, as√≠ como gafas de realidad aumentada (que le permiten ver no solo lo que est√° en el mundo real, sino tambi√©n lo que est√° en el mundo virtual en relaci√≥n con lo real).

Nanosoft


El sol, rompiendo el smog de la ma√Īana, se arrastr√≥ perezosamente hacia el cielo. Dan ha terminado de cargar la √ļltima pila de archivos de video al sistema. La cantidad total de materiales de video y fotograf√≠a con la miga de Sue en su disco alcanz√≥ los 5 terabytes. Enterr√≥ a Sue hace 2 a√Īos en un cementerio campestre, despu√©s de lo cual de alguna manera se separaron silenciosamente de su esposa, y lo dejaron vivir solo, entre cerveza, computadoras y viejos carteles en las paredes.

El √ļltimo desarrollo de la compa√Ī√≠a Nanosoft, donde trabajaba Dan, permiti√≥ ensamblar una imagen virtual a partir de materiales reales. El paquete de software era nuevo, a√ļn no hab√≠a ingresado al mercado, pero los ingenieros de la compa√Ī√≠a ya pod√≠an probarlo bajo su propia responsabilidad. Dan comenz√≥ la tarea de calcular la nueva imagen y se cay√≥ en el sof√°. Era necesario dormir un poco, los ojos estaban llorosos, los pensamientos estaban confundidos. A las cuatro de la ma√Īana, despu√©s de dos d√≠as de trabajo continuo, se sinti√≥ completamente abrumado.

Sue


- papa?
Dan abri√≥ los ojos. Le pareci√≥ que una voz sonaba justo encima de su o√≠do. Dan mir√≥ a su alrededor. El reloj de la pared mostraba la tarde, durmi√≥ m√°s de doce horas. Sue a menudo so√Īaba con √©l, pero esta vez su voz se escuch√≥ claramente.
- papa?
Parec√≠a que la voz ven√≠a del lado de NanoLins: gafas de realidad aumentada, desarrolladas por la compa√Ī√≠a de Dan. Dan se puso las gafas y mir√≥ a su alrededor. Sue estaba sentada en su silla favorita con las piernas dobladas y una taza de caf√© en las manos.
-¡Papá, aquí estás!

Característica


A finales de mes, Dan se dio cuenta de que se estaba volviendo loco. Todas las ma√Īanas, de lunes a viernes, acompa√Īaba a su hija a la escuela. Varias veces intent√© hablar con sus maestros. No quedaba tiempo para el trabajo: Dan dedic√≥ todo el tiempo al ni√Īo. Los vecinos se alejaron de √©l: pas√≥ las tardes en el patio de juegos, hablando con interlocutores inexistentes. Y todo el tiempo en su cabeza hab√≠a gafas de realidad aumentada.

‚Äú¬ŅVolemos al oc√©ano?‚ÄĚ Una vez le pregunt√≥ a Sue.
- Por supuesto, papi, bueno, ella, esta escuela, ¬°siempre he so√Īado con una playa y palmeras!
En un avión, Dan se sentó al lado de un asiento vacío, pero habló constantemente, e incluso derramó café una vez, tratando de pasárselo a su hija. Por supuesto, compró 2 boletos.

El oceano


Dos semanas volaron por el oc√©ano imperceptiblemente. Dan no se quit√≥ las gafas y pas√≥ todo el tiempo con su hija. Se ba√Īaron, tomaron el sol, corrieron por la playa. El √ļltimo d√≠a, por la tarde, fueron a la playa y, como de costumbre, navegaron mucho m√°s all√° de las boyas, donde las olas son m√°s altas y el viento es m√°s fuerte. Dan naveg√≥ m√°s y m√°s, las fuerzas comenzaron a abandonarlo. La fuerza de Sue no termin√≥, respir√≥ de manera uniforme, y el movimiento de sus manos no se hizo m√°s lento. Sin embargo, todo esto no era importante. Dan no iba a volver.

Epílogo


El sol se estaba ahogando lenta pero obstinadamente en el oc√©ano. Una ni√Īa sali√≥ a una playa perfectamente plana de arena blanca, sobre la cual colgaban deliciosas palmeras de la espuma de las olas tropicales. Mirando a su alrededor, vio al Sr. Consultor Senior sentado en la orilla y se sent√≥ en la arena cerca de √©l.

"Pap√° no volver√°", dijo despu√©s de una pausa. "Ahora no tengo con qui√©n jugar". ¬ŅJugar√°s conmigo?

El Sr. Consultor Senior la miró por un tiempo, como si se estuviera examinando una obra de arte. Después de eso, se quitó los anteojos de realidad aumentada de su cabeza y con las palabras "Vamos, nafig", lo blandió y los arrojó con todas sus fuerzas al agua.

En la superficie sucia del agua, cubierta con una película de aceite, los círculos comenzaron a dispersarse. El borde de la costa estaba lleno de colillas y latas de cigarrillos. No había palmeras. Atardecer también.

Source: https://habr.com/ru/post/437222/


All Articles